Pues es otra tradición que se terminó, aunque sea de puertas adentro. En la tienda Vinçon (por otra parte tan dada a tradiciones) se ve que han hecho reformas (han ampliado, por ejemplo, el pasillo que circula junto a las cosas de cocina, por donde el sábado circulaban muy satisfechas unas mujeres árabes de foto, una de ellas utilizando su teléfono Apple) y han retirado la fuente donde, mientras esperabas que tus acompañantes acabaran ya de una vez de mirar venga cosas, saciabas la sed.
Hechas las correspondientes averiguaciones, ya no hay retorno posible: Se estropeó, intentaron arreglarla y, como no pudieron, decidieron retirarla.
Por suerte queda la báscula.
