Estoy muy disgustado. La tradicional tienda del carrer Ample de Barcelona, que vendía zapatos de grandes tallas, algún artículo de piel, menorquinas,... cierra.
Creía que el papelito enganchado decía que estaba cerrado por vacaciones, pero no. Dice: "Cerrado por cese de la actividad".
Era de las ya pocas cosas que daban un poco de sentido a la calle. Al final moriremos ahogados en la banalidad.
